El incidente de eMudhra revela una falla catastrófica en la generación de claves criptográficas para certificados de autoridad (CA). En lugar de generar claves privadas P-384 de 384 bits aleatorios, eMudhra generó claves de un solo byte (ej. '4', '56', '115'). Esto redujo el espacio de búsqueda de 2^384 a 256, haciendo que las claves fueran trivialmente recuperables mediante fuerza bruta en milisegundos. La causa raíz fue un error humano durante la ceremonia de generación de claves, donde un script defectuoso creó un par de claves débil en el HSM, y un error posterior llevó a la selección de estas claves incorrectas para la Solicitud de Firma de Certificado (CSR).

La cascada de fallos se originó en esta debilidad fundamental. Dado que las claves eran inherentemente débiles y recuperables desde el momento en que se emitieron los certificados (abril de 2025), el compromiso no fue una "filtración" sino una exposición pública inherente. Esto significa que cualquier entidad maliciosa con acceso a los certificados públicos podría haber recuperado las claves privadas y emitir certificados fraudulentos para cualquier dominio. La incapacidad de contener el incidente radica en que no se puede determinar quién accedió a estas claves durante los 17 meses que estuvieron expuestas.

Las salvaguardas existentes fallaron en varios niveles. Primero, el proceso de generación de claves en eMudhra carecía de validaciones criptográficas adecuadas para asegurar la fortaleza de las claves. Segundo, aunque los navegadores modernos (Chrome, Firefox, Safari) implementan Certificate Transparency (CT) y mecanismos de revocación como CRLSet y OneCRL, una gran parte del ecosistema de clientes TLS (curl, Python, Node, Go, Java, git, gestores de paquetes, IoT, CI/CD) no comprueba CT ni la revocación por defecto. Esto dejó a un vasto número de sistemas vulnerables a certificados fraudulentos, incluso después de que los certificados intermedios fueran revocados. La naturaleza de la falla, donde la clave pública era criptográficamente válida a pesar de derivarse de una clave privada débil, permitió que los certificados pasaran las comprobaciones estructurales estándar.