El RAD750 es un microprocesador de 32 bits basado en la arquitectura PowerPC 750 (G3), diseñado y fabricado por BAE Systems. Su característica distintiva es la "endurecimiento por radiación" (radiation hardening), que lo protege contra los efectos ionizantes y no ionizantes de la radiación espacial, como los Single Event Upsets (SEU) y los Single Event Latch-ups (SEL). Opera a velocidades de hasta 200 MHz, con un consumo de energía de aproximadamente 5 vatios y una capacidad de procesamiento de hasta 400 MIPS. Incorpora características como memoria caché L1 y L2, y está diseñado para una fiabilidad extrema en condiciones ambientales severas.
Este procesador es un componente fundamental en una amplia gama de misiones espaciales y sistemas de defensa. Ejemplos notables incluyen el Mars Reconnaissance Orbiter, el Mars Science Laboratory (Curiosity rover), el Mars 2020 (Perseverance rover), el Telescopio Espacial James Webb (JWST), la sonda Juno a Júpiter, y varios satélites GPS de nueva generación. También se utiliza en sistemas de control de vehículos de lanzamiento y en plataformas de satélites de comunicaciones geoestacionarios, donde la longevidad y la resistencia a la radiación son críticas para el éxito de la misión.
Para un arquitecto de sistemas, el RAD750 representa una decisión de diseño estratégica cuando la fiabilidad y la resistencia en entornos extremos son requisitos no negociables. Aunque su rendimiento computacional es modesto en comparación con los procesadores comerciales modernos, su capacidad para operar sin fallos durante décadas en el espacio profundo o en órbitas de alta radiación lo hace insustituible. El trade-off principal es el costo significativamente mayor y el rendimiento limitado frente a la robustez. Un arquitecto debe evaluar si la criticidad de la misión justifica la inversión en hardware endurecido por radiación, considerando el ciclo de vida del producto, los requisitos de potencia, el volumen y la masa, y la tolerancia a fallos del sistema global.