Los Agentic Systems son arquitecturas de software compuestas por uno o más 'agentes' que operan de forma autónoma. Cada agente es una entidad computacional que puede percibir su entorno a través de sensores, procesar esa información, razonar sobre ella utilizando modelos internos (incluyendo modelos de lenguaje grandes o LLMs), y ejecutar acciones a través de actuadores para alcanzar metas predefinidas. Se caracterizan por su autonomía, reactividad (respuesta a cambios), proactividad (iniciativa para alcanzar metas) y, en sistemas multi-agente, sociabilidad (interacción y colaboración con otros agentes).

En el mundo real, los Agentic Systems se manifiestan en diversas aplicaciones. Un ejemplo son los sistemas de orquestación de microservicios que utilizan agentes para monitorear el estado de los servicios, escalar recursos dinámicamente o realizar auto-reparaciones. En el ámbito de la inteligencia artificial, frameworks como 'Auto-GPT' o 'LangChain Agents' permiten construir sistemas donde un LLM actúa como el 'cerebro' de un agente, planificando y ejecutando una serie de pasos para resolver problemas complejos, como la investigación de temas o la automatización de tareas de desarrollo. Otro ejemplo son los sistemas de gestión de flotas de vehículos autónomos, donde cada vehículo es un agente que coordina su ruta y comportamiento con otros para optimizar el tráfico y la entrega.

Para un arquitecto, los Agentic Systems son cruciales por su potencial para construir sistemas más resilientes, adaptativos y auto-gestionables. Permiten delegar la complejidad de la toma de decisiones a nivel de componente, reduciendo la carga cognitiva centralizada. Sin embargo, introducen desafíos significativos: la depuración y el testing de comportamientos emergentes pueden ser complejos, la garantía de seguridad y cumplimiento requiere un diseño cuidadoso de las restricciones de los agentes, y la gestión de la coordinación y comunicación entre múltiples agentes puede llevar a problemas de concurrencia y consistencia. La elección de adoptar un enfoque agentic implica un trade-off entre la autonomía y la capacidad de auto-organización frente a la predictibilidad y la facilidad de control centralizado.